Mostrando entradas con la etiqueta LECTURA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LECTURA. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de noviembre de 2017

¡Bienvenidos de nuevo!




Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos encontramos por aquí. 
Queremos volver a abrir este espacio a los lectores del Bosco, lo necesitamos para poder contaros todo lo que estamos haciendo, os animamos a participar con vuestros comentarios sobre las lecturas que os han gustado, podéis compartir vuestras propias creaciones o hablar de las de otros.
Esperamos ilusionados que entre todos lo hagamos crecer, que sea un lugar donde enriquecernos, poder disfrutar y compartir nuestras vivencias lectoras.

Os iremos contando las actividades que vamos realizando.


Hemos puesto en marcha un Club de Lectura Juvenil y otro de Adultos.

Resultado de imagen de el cielo de lima
Lectura del Club Adulto
 Próxima reunión del grupo: 22 de noviembre a las 17h













Resultado de imagen de el curioso incidente del perro a medianoche
Lectura del Club Juvenil
Próxima reunión del grupo:13 de noviembre a las 16,30h

miércoles, 21 de enero de 2009

EN EL BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DE EDGAR ALLAN POE OS PROPONEMOS LEER


El corazón delator

Edgar Allan Poe

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.

Me es imposible decir cómo aquella idea me entró en la cabeza por primera vez; pero, una vez concebida, me acosó noche y día. Yo no perseguía ningún propósito. Ni tampoco estaba colérico. Quería mucho al viejo. Jamás me había hecho nada malo. Jamás me insultó. Su dinero no me interesaba. Me parece que fue su ojo. ¡Sí, eso fue! Tenía un ojo semejante al de un buitre... Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que lo clavaba en mí se me helaba la sangre. Y así, poco a poco, muy gradualmente, me fui decidiendo a matar al viejo y librarme de aquel ojo para siempre.

Presten atención ahora. Ustedes me toman por loco. Pero los locos no saben nada. En cambio... ¡Si hubieran podido verme! ¡Si hubieran podido ver con qué habilidad procedí! ¡Con qué cuidado... con qué previsión... con qué disimulo me puse a la obra! Jamás fui más amable con el viejo que la semana antes de matarlo. Todas las noches, hacia las doce, hacía yo girar el picaporte de su puerta y la abría... ¡oh, tan suavemente! Y entonces, cuando la abertura era lo bastante grande para pasar la cabeza, levantaba una linterna sorda, cerrada, completamente cerrada, de manera que no se viera ninguna luz, y tras ella pasaba la cabeza. ¡Oh, ustedes se hubieran reído al ver cuán astutamente pasaba la cabeza! La movía lentamente...

Para seguir leyendo:

Ciudad Seva

Y para ver: